FIRE son las siglas de Financial Independence, Retire Early (independencia financiera, jubilación anticipada): acumular capital suficiente para que sus retiros cubran tus gastos sin depender de un salario. No es un producto ni una promesa, sino una forma de plantear el ahorro a largo plazo.
¿Quieres estimarlo con tus cifras? Usa la calculadora FIRE para calcular tu capital objetivo, los años estimados y el escenario Coast FIRE.
Resumen rápido
El capital objetivo se calcula dividiendo el gasto anual que quieres cubrir entre una tasa de retiro (habitualmente el 4 %, aunque es una referencia editable, no una regla fija). Cuanto menor sea la tasa elegida, mayor será el capital necesario y más conservadora la estimación. La rentabilidad y la inflación futuras son inciertas: cualquier cálculo es una proyección, no una garantía.
FIRE tradicional y Coast FIRE
Cubres el 100 % del gasto
Sigues aportando hasta acumular el capital objetivo completo. A partir de ahí, los retiros del capital cubren tu gasto sin necesidad de ingresos de un trabajo.
El capital crece solo
Ya tienes suficiente acumulado para que, sin aportar más, el crecimiento por sí solo alcance el objetivo en el plazo que definas. Puedes seguir trabajando por otros motivos, no necesariamente para invertir más.
Variantes según el nivel de gasto
| Variante | Qué cambia | Idea del gasto objetivo |
|---|---|---|
| FIRE tradicional | Cubre el gasto habitual con el capital invertido | Depende del caso, sin cifra fija |
| Lean FIRE | Gasto objetivo deliberadamente bajo | Ilustrativo: 12.000-18.000 €/año |
| Fat FIRE | Gasto objetivo más alto, con más margen | Ilustrativo: 40.000-60.000 €/año |
| Coast FIRE | El capital ya acumulado crece solo hasta el objetivo | No depende del gasto, sino del plazo |
| Barista FIRE | Un trabajo parcial cubre parte del gasto | Reduce el capital objetivo necesario |
Las cifras de la tabla son solo órdenes de magnitud para ilustrar la diferencia entre variantes, no una recomendación de gasto. El objetivo real depende de tu situación y tu lugar de residencia.
De dónde viene la regla del 4 %
La referencia del 4 % procede de dos trabajos independientes: el estudio de William Bengen (1994) y el conocido como Trinity Study (1998), que analizaron carteras de acciones y bonos de Estados Unidos entre 1926 y 1995 para estimar qué porcentaje de retirada anual, ajustado a la inflación, habría permitido que el capital durase al menos 30 años en la mayoría de los periodos históricos.
Son estudios sobre datos pasados de un mercado concreto, no una ley matemática ni una garantía para el futuro. Consultar el Trinity Study y la explicación de las tasas de retirada seguras.
El riesgo de secuencia de rentabilidades
Dos carteras con la misma rentabilidad media a 30 años pueden tener resultados muy distintos si el orden de los años buenos y malos cambia. Una caída fuerte justo al empezar a retirar obliga a vender más participaciones a precios bajos, lo que reduce el capital restante más de lo que sugeriría la media histórica. El mismo descenso, años más tarde, pesa menos. Por eso cualquier calculadora que use una única rentabilidad media —incluida esta— es una simplificación, no una simulación del riesgo real.
Hipótesis puramente ilustrativa
Para un gasto objetivo de 18.000 €/año, el capital objetivo cambia según la tasa de retiro elegida.
Elegir una tasa más baja exige más capital, pero reduce el riesgo de agotarlo. No hay una tasa “correcta”: es una decisión sobre cuánto margen de seguridad quieres frente a la incertidumbre de los mercados.
Fiscalidad al retirar en España
Vender participaciones de un fondo de inversión o de un ETF, o retirar de una cartera de acciones, genera normalmente una ganancia (o pérdida) patrimonial que tributa dentro de la base imponible del ahorro del IRPF. Los fondos de inversión, además, permiten traspasos entre ellos sin tributar en el momento del cambio, algo que los ETF no ofrecen en España al tributar como acciones.
Esto puede cambiar el capital objetivo real, porque parte de cada retiro se destina a impuestos. La calculadora no lo incluye: es un factor a tener en cuenta al fijar tu gasto objetivo, no una recomendación sobre qué vehículo usar. Consultar la guía de la Agencia Tributaria sobre ganancias y pérdidas patrimoniales.
Si quieres profundizar en la diferencia entre fondos y ETF a efectos fiscales, puedes consultar fondos de inversión frente a ETF: diferencias fiscales y traspasos.
Preguntas frecuentes
No necesariamente. Significa alcanzar independencia del salario para cubrir tus gastos, pero muchas personas siguen trabajando por otros motivos una vez alcanzado el objetivo, en versiones como el Coast o el Barista FIRE.
Una referencia histórica: retirar el 4 % del capital inicial el primer año, y esa cantidad ajustada a la inflación los años siguientes, habría mantenido el capital durante al menos 30 años en la mayoría de periodos históricos estudiados en EE. UU. No es una garantía para el futuro ni para otros mercados.
Para tener más margen de seguridad, especialmente si el horizonte de retiro es muy largo (jubilaciones muy anticipadas) o si se quiere reducir el riesgo de secuencia de rentabilidades.
El riesgo de que una caída de mercado ocurra justo al empezar a retirar capital, lo que obliga a vender más participaciones a precios bajos y reduce el capital restante más de lo que sugeriría la rentabilidad media.
Sí, en España retirar de fondos, ETFs o acciones genera normalmente una ganancia patrimonial sujeta a IRPF. Conviene tenerlo en cuenta al fijar el gasto objetivo, consultando la normativa vigente.
Fuentes principales: Trinity Study, Bogleheads: Safe withdrawal rates y Agencia Tributaria.
